Al ya típico estrés post-vacacional del que tanto hablan los medios de comunicación (cuando no hay ninguna noticia más), se une el estrés pre-vacacional. Esta nueva modalidad es lo que te ocurre cuando estás a punto de iniciar las vacaciones y empiezas a buscar, por supuesto a última hora, destinos, vuelos, trenes y hoteles.
La principal causa de este estrés son las webs de viajes y centrales de reserva, que compiten para conseguir la peor experiencia de usuario.
- Lo primero que se ve es que debe salir a cuenta el engaño de esconder tasas y recargos de todo tipo o de hacer imposible de conseguir una oferta anunciada. En un caso incluso he visto un recargo de vuelo de 250 euros.
- También esconden las URLs. Si estás buscando viaje con tu pareja o un amigo, cada uno en su ordenador/casa, es muy difícil pasar una oferta concreta para analizarla juntos.
- Con la de dinero que facturan y uno se pregunta si alguien de dentro ha intentado probar la web. Una opción más que interesante sería poder marcar como 'posible' o 'favorita' las opciones, porque nadie reserva nada a la primera. E incluso un 'imprimir opciones', para analizarlas con calma sobre papel. Quizás no interesa un cliente que piense las opciones con calma, pero si puedo imprimirme un buen resumen y sé cómo volver a esa oferta, igual vuelvo a reservar.
- Pero lo peor son los buscadores. No recuerdan ninguna opción, no te ofrecen ninguna alternativa.
Al viajero tipo 'rata', entre los que sin duda me encuentro, le da igual ir a una playa en Canarias, Cuba o Croacia. Y le da igual el centro de Lisboa o el de Budapest. El viajero 'rata' sabe con quién quiere ir, cuánto tiempo tiene de vacaciones, cuánto dinero está dispuesto a gastar (quizás con un mínimo y un máximo) y con cuántos días de viaje se conforma. Con esta información creo que un buen sitio de viajes debería plantear claramente tus opciones. Incluso aunque tu única opción fuera ir en coche a Cuenca y quedarte en un hostal.
Una pena no tener algo de dinero para montar bien una web de estas. Cada año viaja más gente y seguro que si se hacen bien las cosas aún hay margen de beneficio.