emprender
31/01: Impuestos
Hoy termina una de las temporadas importantes de impuestos. A nosotros no nos importa pagar impuestos (si luego los gestionan bien, claro). Pero nos molesta, y nos cuesta una pasta, tener que meter casi datos parecidos más de una vez en formularios diferentes y lo complicado que es todo.
Tenemos una empresa simplemente para desarrollar nuestra profesión en un marco legal, no para leernos leyes y emplear como un 15% de los recursos anuales a impuestos y demás trámites legales. Y, aunque subieran mucho los impuestos, si se reduce el coste de declarar, al final las empresas pequeñas pagaríamos mucho menos.
Una opción muy cómoda sería darles una cuenta bancaria y que se pillaran lo que les toca (el borrador para personas físicas ya va en esta línea). Como esto es difícil, porque Hacienda no sabe lo que has facturado y los gastos que has tenido, otra opción sería que tuvieras un programa en el que metieras esa información y que calculase todo. Incluídas amortizaciones estándares para el cierre de cuentas y esas cosas que tampoco se explican bien en ningún sitio. Y que incluso imprimiera los formularios o enviara por internet los ficheros que quisiseran.
En fin. Esta entrada es sólo para transmitir una frustación que se nos repite cada año por estas fechas (y luego por junio/julio). Desde aquí decir que valoro el trabajo que hace la Agencia Tributaria, sobre todo los casos de facturas falsas y fraude, teniendo en cuenta que salen noticias de que tienen pocos recursos y hay muy pocos inspectores. Además, con estos más vale estar a buenas. ;)
18/02: El futuro es atreverse ahora
Hoy he estado en el impresionante Palau de la Música de Barcelona en la décima edición de un evento llamado Next 06, sobre emprendedores, innovación y creatividad. He visto mucho y bastante interesante, ponentes creo que muy buenos y una asistencia bastante elevada (para ser viernes tarde). Pero me quedo con la frase que viene en uno de los folletos que ahora ojeaba y que da título a esta entrada: "El futuro es atreverse ahora".
En la cena he estado pensando dónde, y haciéndo qué, me gustaría estar dentro de 2, 5 y 10 años. Y, quizás os parece una tontería, pero sin haber cumplido los 24 años siento como que no me queda tanto tiempo para hacer las cosas que quiero hacer.
Tengo en mente no menos de 5 proyectos empresariales que creo que podrían tener cierto éxito en el entorno actual con relativamente pocos recursos. Pero cada uno de ellos ya requeriría dedicación exclusiva de una persona a la que le gusta trabajar no más de 10 horas, dormir otras 10 (soy una marmota) y disfrutar del tiempo libre al menos las 4 restantes.
De momento he creado una categoría llamada emprender, que esto de escribir dicen que también sirve de terapia.